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COSTA RICA – SOLEDAD DIAZ
Ejercicio de los Derechos Sexuales y derechos Reproductivos
Los momentos que se vive en Costa Rica con relación a los derechos sexuales y reproductivos son difíciles. Hay una intencionalidad manifiesta desde los sectores conservadores de la sociedad costarricense de afectar los derechos de las mujeres relacionados a sexualidad y reproducción.
Se agrega a esta situación el hecho de que el Papa elegido el año pasado es de la línea conservadora de la jerarquía católica, y esto tiene sus consecuencias en nuestro país, porque debido a la confesionalidad del estado costarricense, hay una relación de obediencia directa a los preceptos que vienen desde Roma, al extremo tal que la Conferencia Episcopal costarricense se inmiscuye en todas las decisiones que estén relacionadas con los derechos y la salud sexual y reproductiva. como por ejemplo, lo relativo a la reforma a la ley general de salud y la inclusión de un capítulo sobre derechos sexuales y derechos reproductivos.
En el ejercicio del gobierno anterior, del Partido Unión Social Cristiana, fue muy evidente la triada conformada por el poder económico, político y religioso representado por la Santa Sede, George Bush y los diputados en la Asamblea legislativa. En concreto se confirmó en la injerencia sobre el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos de las personas, en particular de las mujeres, cuando por ejemplo en octubre del 2003, la Conferencia Episcopal pretendió derogar el Decreto de Salud Reproductiva. Sin embargo, con el hecho de que a partir de mayo de este año se inició un nuevo gobierno, esta vez del Partido Liberación Nacional, con Oscar Arias como Presidente, no se visualizan mejores perspectivas para la salud sexual y reproductiva de las personas.
La situación de la salud sexual y salud reproductiva en el país es preocupante, en especial cuando la cifra relativa sobre embarazos no deseados se mantiene alrededor del 40% ya por más de una década. Resulta una contradicción cuando se observa una tasa de prevalencia de métodos anticonceptivos del 80%, una de las más altas de América Latina, pero no se puede obviar que, la población joven, menor de 20 años sigue siendo marginada del acceso a servicios, información y consejería en materia de salud sexual y salud reproductiva. La proporción de nacimientos en mujeres menores de 20 años no ha descendido en los últimos 3 años, y las más afectadas son jóvenes mujeres de los cantones más alejados del centro del país, como es el de Talamanca.
La anticoncepción de emergencia, un método eficaz para prevenir embarazos no deseados es conocida tan sólo por cerca del 3% de la población, según la encuesta de salud reproductiva del 1999; y el personal de salud como farmacéuticos/as o el gremio de la ginecología/obstetricia también desconoce del método y si lo conoce, prevalecen en su imaginario mitos como que es un método abortivo o ilegal en el país, estos resultados los encontramos en investigaciones realizadas desde el Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica y de la Asociación Demográfica Costarricense.
Durante el año 2003 hubo 8 038 egresos hospitalarios por aborto, no se sabe cuál es la proporción de espontáneos o provocados, sin embargo, las mujeres que acuden a los centros hospitalarios del sistema público son tratadas como si todas se hubiesen inducido el aborto, negándoles entonces una atención al post-aborto integral y respetuosa. La atención post-aborto, conocida como APA, aún no ha podido ser implementada en el país, por tanto, a las mujeres se les atiende el aborto incompleto prefiriendo el uso de legrado uterino instrumental antes que el AMEU y egresan de los servicios de salud sin posibilidades de consejerías.
El gobierno de Costa Rica ratificó las declaratorias de la conmemoración de Cairo+10 y Beijing+10, sin embargo, en la práctica no se da a conocer a la población de estas acciones internacionales, impidiendo así que puedan exigir el cumplimiento de los acuerdos firmados.
Por ejemplo, el Estado debiera proveer información acerca de la vigencia del aborto terapéutico, es más debiera establecer el protocolo de atención y proveer la capacitación al personal médico y de obstetricia para que las mujeres cuyo embarazo pone en riesgo la salud o la vida, puedan ejercer el derecho a decidir sobre la continuación o no de ese embarazo.
Por estas razones aquí expuestas es que la Asociación Madreselva, Derechos Humanos y Salud Integral considera que con el aporte de su experiencia y expertise en materia de provisión de servicios de salud sexual y reproductiva, puede contribuir a mejorar esta situación que actualmente se evidencia en Costa Rica en algunos asuntos ligados a la sexualidad y la reproducción, especialmente en la atención a la salud de las personas.
Soledad Díaz Pastén
San José, Costa Rica
Julio del 2006
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